Durante tres días de emoción, esfuerzo y alegría, los deportistas de Síndrome de Down Castellón se sumergieron en la gran cita del deporte inclusivo celebrada en Castellón. Competición, convivencia, compañerismo… El escenario fue perfecto para demostrar que el deporte es mucho más que un resultado.
Un comienzo lleno de entusiasmo
La ciudad de Castellón acogió esta edición del evento con más de 500 participantes procedentes de 14 comunidades autónomas y 8 países europeos. Nuestro grupo entrenó con ilusión, preparó cada prueba, y al llegar al recinto sintió desde el primer momento que aquello “era algo grande”.
“Cuando entré con el equipo al pabellón, sentí mariposas en el estómago. Ver a otros deportistas, las banderas, la antorcha… Supe que esto era especial”, comentó Julio participante en atletismo. “Al final competimos, pero también hicimos nuevos amigos”, añadió con una sonrisa.
Pruebas, medallas… y sobre todo, compañerismo
Nuestros deportistas participaron en cinco disciplinas: baloncesto, pádel, pruebas motrices, atletismo y natación.
Sin embargo, como subraya Quique, monitor responsable de deporte del Centro Ocupacional:
“Las verdaderas medallas han sido las sonrisas, el apoyo entre ellos, la sensación de ‘yo puedo’. Los premios son maravillosos, pero lo que queda en el corazón es la experiencia”.
Y eso se notó en cada prueba, en cada abrazo en la meta, en cada aplauso compartido.
Más allá de la competición
Para muchos de las personas participantes, este evento fue más que competir: fue sentirse parte, reconocidos/as, capaces.
“Estar en la ceremonia de apertura, escuchar el himno, ver que están allí personas de otros países… Me di cuenta de que no estoy solo”, expresó Héctor nadador. “Y cuando gané la plata, pensé en mi entrenador, en mi familia… Fue muy fuerte”.
El ambiente de convivencia fue clave: descansos compartidos, comidas en común, intercambios de camisetas con otros equipos, nuevas amistades que nacen entre risas.
“Volveré a entrenar más fuerte —dijo Samantha, jugadora de pádel— porque esto me ha hecho ver que puedo mucho más de lo que pensaba”.
Gracias a todas las personas que hicieron posible este reto
Desde Síndrome de Down Castellón queremos felicitar a todas y cada una de las personas que han formado parte de esta aventura: deportistas, entrenadores, familias, personas voluntarias … Y, por supuesto, a la organización del evento, ya que gracias a iniciativas como estas se hace posible que el deporte inclusivo tenga visibilidad, calado y emoción.
También agradecemos a nuestras compañeras y compañeros que nos representaron con dignidad, esfuerzo, valentía y alegría. Cada salto, cada brazada, cada lanzamiento ha sido una victoria de todos.
Mirando hacia adelante
La experiencia del Meeting Internacional Special Olympics no acaba aquí: vuelve con nosotros y nosotras al día a día, al entrenamiento, al centro, al reto de cada nuevo objetivo. Y si algo nos ha quedado claro es que cada persona tiene un valor, un talento, un lugar, y el deporte nos lo recuerda.
¡Enhorabuena a nuestro equipo!
Porque inclusión, esfuerzo y solidaridad no son solo palabras: son nuestro camino.